Y me dijiste:
- No querés que nos bañemos juntos?
Sin pensarlo, ya estabamos desnudandonos, prendí la ducha bien caliente... Enseguida el baño ya estaba cubierto de vapor y nosotros ya estabamos acorde a la temperatura del agua...
Entramos en la bañera, y nos colocamos abrazados debajo de la ducha, mimandonos, tanto como nos gusta a ambos, recorriendo con las manos nuestras espaldas, sintiendo el placer de que nuestra piel esté bien juntita...
En tanto, tomé el jabón y sin dejar de estar bien pegado a vos, comencé a recorrer tu cuerpo, a enjabonarlo todo... Tu cuerpo comenzó a estar cada vez mas resbaloso, tu piel se tornó incluso mas suave de lo que habitualmente es...
Nuestra excitación fué subiendo, comenzamos a besarnos, y en eso, agarraste el jabón, me enjabonaste desde el cuello, bajando por mi pecho... yo ya tenia mi pene totalmente duro... con tu mano jabonosa me lo agarraste... ahhhh, que hermosa sensación... sentir tus manos jabonosas yendo de arriba a abajo, acariciando desde la punta hasta debajo de mis huevos...
Entretanto, yo no podía estar quieto, necesitaba tocarte, acariciar tus tetas, tu culo, toda vos me estabas volviendo loco...
Pero de repente, me dijiste al oído muy sensualmente:
- Pará de tocarme, relaja las manos, hoy quiero que disfrutes de mi mano...
Y me dejé hacer, me apoyé con mis espalda contra la pared húmeda, mis manos a los costados, vos sobre mi cuerpo, tu aliento al lado de mi oido y tus manos haciendo un trabajo maravilloso...
Gracias cariño por haberme hecho difrutar tanto...